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    Rumiando sobre... automatizaciones: ¿qué es lo más difícil?

    Rumiando sobre... automatizaciones: ¿qué es lo más difícil?

    4 de septiembre de 2026

    Arrancamos Rumiando sobre..., nuestra serie de vídeos cortos en la que le damos vueltas en voz alta a las cosas que nos encontramos en nuestro día a día trabajando con datos, procesos e inteligencia artificial.

    En este primer episodio hablamos de automatización de procesos y de una pregunta que aparece siempre:

    ¿Qué es lo más difícil: identificar lo que se puede automatizar, entenderlo o ejecutar la automatización?

    Para nosotros, lo más difícil casi nunca es la herramienta o la tecnología, sino entender bien lo que se quiere automatizar.

    Cuando un proceso está bien entendido, la parte técnica suele ser la más corta. Cuando no lo está, automatizarlo solo sirve para ir más rápido hacia el sitio equivocado.

    Antes de automatizar, hay que saber qué merece la pena automatizar

    Normalmente hay un paso previo: identificar qué merece la pena automatizar.

    La respuesta fácil es lo que duele: las tareas repetitivas, las que se hacen a mano cada semana o las que nadie quiere hacer.

    Pero el dolor no siempre está donde parece.

    A veces esa tarea repetitiva es solo la punta de un proceso mal diseñado. Y lo que toca no es automatizarla, sino simplificarla o directamente eliminarla.

    Esta idea está muy relacionada con nuestra forma de entender la inteligencia artificial: empezar por el problema y utilizar la tecnología cuando realmente aporta valor, no simplemente porque esté disponible.

    Cómo lo abordamos nosotros

    • Escuchar antes de proponer. Quien hace la tarea cada día sabe dónde está el nudo.
    • Dibujar el proceso tal y como es, no como debería ser. Ahí aparecen los pasos que sobran.
    • Medir el coste real. Cuántas veces pasa, cuánto tiempo se va y qué errores genera.
    • Automatizar poco y pronto. Y revisar si de verdad ha quitado trabajo.

    Al final, automatizar no consiste en meter inteligencia artificial o una herramienta nueva en todos los procesos. Se trata de entender dónde podemos eliminar trabajo que no aporta valor y utilizar la tecnología cuando realmente nos ayuda a hacerlo.

    Es la misma filosofía que aplicamos en nuestro acompañamiento a equipos: entender primero el contexto, compartir criterio y construir soluciones que tengan sentido más allá de la herramienta.

    Seguiremos rumiando 🐮